Posteado por: Carlos Tito | 18 noviembre, 2005

LOS TOPOS HUMANOS


Por: Carlos Tito Gallardo Lavandenz.
C.I. 2819542 SC.

Para la mayoría de los bolivianos, el fallo emitido por la justicia militar, de liberar de pena y culpa a los cuatro militares implicados en los luctuosos acontecimientos del 12 y 13 de febrero de 2.003, es incomprensible, y es porque no se conocen los entretelones de tan bullado caso. Las autoridades encargadas de las investigaciones y en particular el Presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos ¡Hoy!, el Defensor del Pueblo Waldo Albarracin, equivocaron el camino que conduce a la búsqueda de la verdad y la justicia y al no incluir en sus indagaciones a las autoridades civiles y policiales involucradas en los luctuosos hechos de febrero negro, cometieron nepotismo.

Los investigadores desde el principio se parcializaron al dirigir sus pasos en busca de culpables en las filas militares por la muerte de la Sra. Enfermera de apellido Apaza, sin tomar en cuenta que fue el Presidente de la Republica Gonzalo Sánchez de Lozada en su condición de Capitán General de las FF.AA., ordenó al Ministro de Defensa Freddy Teodovich, reprimir a como dé lugar a los policías amotinados, orden acatada por los efectivos militares de acuerdo a la Constitución Política del Estado.

Artículo 208.- Las Fuerzas Armadas tienen por misión garantizar la estabilidad del gobierno legalmente constituido.

Artículo 209.- La organización de las Fuerzas Armadas descansa en su jerarquía y disciplina. Es esencialmente obediente, no delibera y está sujeta a las Leyes y Reglamentos Militares.

Artículo 210.- Las Fuerzas Armadas dependen del Presidente de la República y reciben sus órdenes, en lo administrativo, por intermedio del Ministro de Defensa Nacional y en lo técnico del Comandante en Jefe.

¡Tal vez! por temor a las represalias o por convenios inconfesables, los investigadores y el Defensor del Pueblo ignoraron la orden emanada desde el Palacio Quemado, orden precipitada e irracional por haber sido el detonante para encender la chispa en los ánimos exaltados de los amotinados, ¡desatándose la tormenta!, hasta convertirse en una convulsión social, con el saldo trágico de civiles, militares y policías muertos, a consecuencia de la incapacidad, tozudez e insensibilidad del gobierno emenerrista y porque no decir con la complicidad de sus socios los que no escucharon las justas demandas de los amotinados y de todo un pueblo que rechazo el Impuestazo.

Lo insólito, es que los civiles que no cumplieron el servicio militar obligatorio (Art. 213), fueron los primeros en estigmatizar a las FF.AA. por el odio que sienten por los militares, y por increíble que parezca las autoridades civiles causantes de los funestos hechos de febrero negro tampoco cumplieron con el Art. 213, de la Constitución Política del Estado, ¡Qué vergüenza de Autoridades!, con todos estos antecedentes los investigadores y el Defensor del Pueblo por querer cortar la cadena de mando militar por el eslabón más débil no tuvieron las agallas de sentar en el banquillo de los acusados a los verdaderos culpables que protagonizaron la hecatombe del 12 y 13 de febrero y es que de pronto, como por arte de magia se convirtieron en topos, animales mamíferos pequeños semi ciegos dotados de fuertes garras para excavar galerías subterráneas y correr a esconderse en sus oscuras madrigueras por temor a la luz.

Lo paradójico es que los topos humanos son seres pensantes, pero al percibir la luz de la verdad temblaron de terror y por ello prefirieron recorrer a tientas por las galerías profundas y oscuras del sofisma.

Es por ello que no cumplieron con el mandato de la Declaración Universal de los Derecho Humanos:

Art. 2.- Toda persona tiene derechos y libertades proclamadas en esta declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier índole, es más la Constitución Política del Estado, en sus arts. 106 y 107, establece:

Art. 106.- Ninguna orden verbal o escrita del Presidente de la Republica exime la responsabilidad de sus Ministros.

Art. 107.- Los Ministros serán juzgados con forme a la Ley de Responsabilidades por los delitos que cometieron en el ejercicio de sus funciones y con arreglo a la atribución quinta del art. 118 de esta Constitución.

Los topos humanos al ignorar la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Diciembre de 1948 y lo que establece la Constitución Política del Estado, pusieron en evidencia sus maquiavélicas intenciones de enfrentar al pueblo desprestigiando a las FF.AA. sin tomar en cuenta que los militares por su formación cívica, quieran o no, es el pueblo armado por Ley.

Si los investigadores y el Defensor del Pueblo hubiesen pensado más en la Patria dejando de lado el odio por los militares, el veredicto final de sus investigaciones sería diferente, porque los hombres de bien se conducen por los caminos de la dignidad que da la fuerza moral necesaria para encontrar la verdad y ser justos e imparciales.

La pregunta es: Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Bersaín, Freddy Teodovich, Alberto Gasser, los Ministros y el Ex Comandante de la Policía Nacional ¿serán seres invisibles e intocables?

Santa Cruz de la Sierra, febrero 25 de 2.004.

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