Posteado por: Carlos Tito | 19 abril, 2007

MAESTRO DE JUVENTUDES


Por. Mario Gutiérrez Pacheco.

OSCAR UNZAGA DE LA VEGA, conductor, políti­co y maestro de la juventud, entregó su vida a la cons­trucción de una obra, que sólo a través del tiempo se comprendería. En su lucha titánica, heroica y generosa no escatimó esfuerzo ni sacrificio. Fue el hombre que sintió y comprendió a su pueblo, supo leer en los corazones y encender la pasión en los sentimientos más adormecidos. Unzaga vivo, representaba la esperanza, la dignidad con justicia, el bienestar con honradez; muerto: su sombra se levanta majestuosa señalando a sus adversarios la verda­dera ruta del amor, el deber y el derecho de cada ciuda­dano a desear lo mejor para la Patria

La personalidad del fundador, Jefe y conductor de Falange es difícil escribirla, porque alcanzar a definir la contextura moral y espiritual del insigne patriota, había que haber aprendido amar a la Patria, como él la amo; había que haber aprendida a dedicar la existencia misma al servicio de Bolivia, como él la consagró. Sin regiona­lismos ni disparatadas ambiciones, supo concentrarse en el cenit de un mundo sin egoísmos ni mezquindades. Era el pequeño y grande mundo de su Bolivia que vivía la­tente en su corazón, era el postrer beso a la madre de un viaje sin retorno, era la gota fresca y clara de agua en la sedienta boca del hombre que se pierde en las candentes arenas de la desolación.

OSCAR UNZAGA DE LA VEGA, tuvo un hogar, la Falange; su familia, la militancia; su norte, la generosidad; su destino, luchar por los desposeídos. Nunca pronuncia­ron sus labios la palabra airada ni profana: ni en sus ojos cabía un destello de odio, ni crisparon sus labios la huella del dolor. Para sus falangistas fue padre y hermano; ja­más tuvo el aire del déspota, ni pretendió el vasallaje. Amó, como Cristo a sus discípulos Generoso con el-caído, humilde en sus grandes a­fectos, sabía conquistar con dulzura y majestad al enemi­go que se ensañaba en doblegar al hermano de Causa, al desposeído, al desheredado de sus derechos

Escritor de ágil pluma, visión de verdadero estadis­ta, no daba tregua a la injusticia; su palabra, verbo de re­dención, era el arma que esgrimía con destreza para espetar a los enemigos de la Patria y de su pueblo. Nunca el: dolor de una derrota o la, sombra de una decepción do­blegaron su cuerpo débil, pero con alma de acero; fue grande en su existencia y sublime en su holocausto: firme y derecho. como hilo de plomada su conciencia y de gra­nito templado su firmeza.

Quiso a la juventud de la Patria, como se ama a la madre, como se venera a Dios, porque concebía que de la tragedia que soportaba Bolivia, sólo quedaba un porvenir y ese porvenir era su juventud, para la cual en momentos de quebranto y de dolor, acosado por sus perseguidores, nació su mensaje poético en "CANTO A LA JUVENTUD", que lo inmortalizaría para vivir permanentemente en las viejas y nuevas generaciones El ejemplo de su obra y de su lucha ha sido entre­gada al porvenir, no son los déspotas ni los demagogos quienes hagan festín de una vida que se consagró a la Pa­tria. Es por ello que en este pequeño recordato­rio de algunos pasajes de su vida, de sus ideales, de su fuerza y de su profunda fe nacionalis­ta. ¡Lo consagraron como al líder indiscutido del anti­comunismo!

Falange junto a la juventud, proseguirá la senda luminosa que él dejara: precursora de grandeza, con esa grandeza inspirada en su bello poema de "CANTO A LA JUVENTUD"

La Paz 19 de Abril de 1968.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: