Posteado por: Carlos Tito | 24 mayo, 2007

¡ARBITRARIEDADES O ESTRATEGIAS!


Por Carlos Tito Gallardo Lavadenz
CI 2819542 SC.
 

Para el ciudadano común es ilógico que el presidente Evo Morales Aima y sus cómplices, asuman actitudes intolerantes y racistas en desmedro de los k’haras (mestizos) que habitan los territorios de la media luna. Paradójicamente en vez de gobernar pacíficamente y solucionar los problemas que aquejan al país: el desempleo, la corrupción, el nepotismo, el contrabando y el narcotráfico, el   jefazo cocalero y sus compinches siembran en los corazones indígenas del altiplano andino odio irracional por los k’haras cruceños, con la agravante de hacerles creer que los 500 años de  desgracias y vejámenes que sufrieron fue y es por culpa de los cambas, ¡que falaces! cuando la verdad es que los Incas (quechuas), esclavizaron a los aimaras por centurias y durante las colonias quechuas y aimaras se sometieron al yugo del conquistador español y a partir de 1825 los burgueses criollos y la oligarquía minera feudal de Occidente oriunda de La Paz, Oruro, Potosí, Sucre y Cochabamba los sojuzgaron.

 

 Además, el haber obtenido el 54% de votos para llegar al Palacio Quemado ¡No les da ningún derecho para imponer políticas ajenas a nuestra idiosincrasia y a nuestras costumbres! es más, nadie en su sano juicio ¡sin tener armas letales o malas intenciones escondidas bajo los ponchos rojos!, puede ofender y amenazar: a prefectos elegidos democráticamente por votación popular, a las asociaciones de  padres de familia, a la Iglesia Católica, a las Iglesias Evangélicas, a la Prensa, a las Universidades, a los empresarios, al Poder Legislativo y al Poder Judicial ¡métodos injustificables para destruir a las Instituciones creadas por Ley y arrasar con el TRIBUNAL CONSTITUCIONAL! Único Ente que regula lo estatuido en la Constitución Política del Estado, para el cumplimiento de Leyes, Decretos y Resoluciones.

 

¡ARVITRARIEDADES O ESTRATEGIAS! Lo único cierto es que el presidente Morales está empecinado en estigmatizar a los que piensan diferente, a socavar los cimientos de las Instituciones creadas por Ley y a no dejar piedra sobre piedra del ¡TRIBUNAL CONSTITUCIONAL!  Para que sus secuaces en la Asamblea Constituyente, aprueben por simple mayoría y no por dos tercios de votos la nueva Constitución  Política del Estado, redactada de acuerdo a sus aviesos intereses con asesoramiento venezolano y así sin obstáculo alguno apoderarse del poder total, e implantar en Bolivia un Estado Socialista Indigenista de acuerdo a la tesis concebida por el k’hara (mestizo blancoide) Álvaro  García Linera, reencarnación del maligno Hitler, ex terrorista, ladrón a mano armada y militante del tenebroso Ejército Guerrillero Tupak Katari (EGTK). ¡Plan apadrinado por el dictador cubano Fidel Castro y financiado por el demagogo Hugo Chávez Frías!, y es por ello que mercenarios cubanos, iraníes y militares venezolanos asesoran al mendaz  cocalero.

 

Por lo expuesto, es necesario e importante analizar la realidad política y económica por la que atraviesa el país y el contenido de la siguiente tesis: TRASCRIPCION TEXTUAL: Fuente: http://www.eldeber.net/alv.htm

 
EMANCIPACION Y CONTRA HEGEMONIA EN BOLIVIA:
ESTRATEGIAS PARA DESTRUIR LA DOMINACION K’ HARA
 
Hoy en día, en Bolivia se ha impuesto una lucha por el poder  tanto a nivel material como a nivel subjetivo. Esta disputa parte  del reconocimiento de que en Bolivia existe una distribución  desigual del poder, en particular, del poder simbólico.
 
En ese sentido, lo que se busca desde una visión indígena es destruir la dominación simbólica del mundo k’hara, es decir, la legitimidad de la representación subjetiva de lo "boliviano" y lo "occidental".
 
De esa manera, negando la legitimidad de lo boliviano y de todo aquello en lo que se sostiene, se intenta destruir el poder simbólico que hace que los excluidos y marginados acepten el orden de las cosas existente: el estado colonial republicano.
 
En las acciones del gobierno se visibiliza la intención de identificar de manera sistemática diversos sistemas de relaciones vinculados a la reproducción del poder, esto con el objetivo de invertir las relaciones de dominación.
 
No se trata por tanto de una democratización social del poder, sino de que los dominados de antes, hoy en el poder, construyan una red de relaciones que Le permitan gobernar de manera absoluta en el tiempo. Los excluidos y dominados pasan a ser los dominadores y los dominadores de ayer pasan a ser los excluidos y dominados del presente. Para ello, a partir de la identificación de los "campos"* en los que se asientan las relaciones de poder se busca invertir las relaciones de dominación. Esta operación no es única, sino diversa y específica, pues cada campo es particular.
 
A pesar de esa diversidad, lo que se busca en todos los casas es derrumbar las jerarquías y eliminar los desequilibrios generados por la economía de mercado y la democracia liberal, bajo el criterio de descolonización, emancipación y contra hegemonía. 
 
Los campos constituyen un sistema de líneas de fuerza: esto es, los agentes o sistemas de agentes que forman parte de él pueden describirse como fuerzas que, al surgir, se oponen y se agregan, confiriéndole su estructura específica en un momento dado del tiempo.
 
Esta operación es global pues abarca los campos: religioso, cultural, económico, político, artístico, científico, salud, intelectual, internacional, entre otros.
 
EI intervenir de manera generalizada en estos campos pasa por la construcción de un "ojo sociológico del poder", que emula la reproducción de un "nuevo panóptico", donde los excluidos del presente son sometidos a la mirada del poder "indígena" (inteligencia de las Fuerzas Armadas).
 
Para realizar esta operación se trabaja en una doble dimensión de la realidad social: objetiva y subjetiva. En un primer momento, se descarta al Estado colonial republicano, sus instituciones, el sistema político, el sistema de partidos, sus representantes, sus mecanismos y sus operadores. Esto, con el objetivo posterior de crear a través de la Asamblea Constituyente las nuevas estructuras objetivas indígenas (espacio de posiciones) que les permitan influir sobre las interacciones y representaciones de la sociedad en general.
 
En un segundo momento, se esta introduciendo a través de los movimientos sociales las categorías de percepción y de apreciación (disposiciones) que estructuran sus acciones y estructuran sus representaciones (tomas de posición). Entre ellas están las nociones de descolonización, lucha latinoamericana de los pueblos, predominio indígenas, revolución democrática cultural, estado social comunitario, movimientos sociales (lo colectivo sobre lo individual), lucha contra el imperio (contrahegemonía), lucha contra las transnacionales, lucha antioligárquica, entre otros.
 
Estratégicamente, sin embargo, la ruptura epistemológica del poder se ha de dar como consecuencia de la quiebra objetivista de las instituciones del antiguo régimen (Poder Judicial, poder Legislativo, Corte Nacional Electoral, Superintendencias, entre otros), así­ como de sus figuras simbólicas, Lideres de partidos, ex presidentes, ex dirigentes, empresarios, propietarios de medios de comunicación, etc…
 
De este modo, todo símbolo de poder del antiguo régimen debe ser destruido, aniquilado, arrasado, y sus representantes humillados, perseguidos, vilipendiados para mostrar la fuerza del nuevo poder. Se trata entonces de crear en la percepción individual y colectiva, el sentimiento de inevitabilidad del nuevo orden emergente y la consiguiente necesidad de subordinación a las nuevas relaciones de dominación.
 
EI origen de las relaciones de dominación colonial republicana
EI tomar conciencia e identificar las relaciones de dominación de la sociedad k’hara se constituye en la pieza fundamental para comenzar un proceso emancipatorio y descolonizador.
 
Esta primera tarea sirve para analizar los diferentes campos sociales y como estos se relacionan con la reproducción del poder K’hara. A partir de estas dos operaciones se esta en condiciones de trazar una estrategia orientada a subvertir tales relaciones de dominación y tejer otras tanto materiales como subjetivas. Bolivia es un Estado fallido pues hasta el momento no ha logrado construir un Estado Nacional. La exclusión de la población indígena es el factor que ha hecho inviable la construcción de un estado nacional en Bolivia. Este hecho no solo responde a que es la población mayoritaria del país, sino a que es también el soporte económico del Estado.
 
Lo paradójico es que en un país mayoritariamente indígena se construyó un Estado contra lo indígena. Se consolida un Estado sin nación, un estado carente de la fuerza indígena, creado al  margen de ellos y contra ellos. En esa medida, este Estado jamás pudo pensarse nacionalmente y mucho menos plantearse el desafío de ser en el mundo.
 
Este Estado no acabado se estructuró sobre un modelo de dominación, el cual tiene su origen en el periodo colonial, ejercido sobre la población indígena. Este modelo se baso materialmente en el control de los cuerpos indígenas en las minas y el campo, en la servidumbre y en el proceso de desterritorialización. En el plano subjetivo, en la estigmatización del idioma, la espiritualidad andina y la definición de la condición inferior de lo indígena.
 
Para que este modelo funcionara se realizó la repartición de tierras a través de las encomiendas, el trabajo forzado en la mita, en la hacienda y en las labores de servidumbre domestica, incluido el derecho de pernada. Asimismo, se infravaloro el idioma originario y se extirpo las idolatrías con la evangelización.
 
De esta manera, se produjo un proceso de enajenación de derechos políticos, sociales, económicos y culturales. No solo se expropio los bienes materiales a los indígenas, sino su propia subjetividad, su alma.
 
LA GUERRA CULTURAL
Quitar el alma a los k’haras
La destrucción del poder simbólico cultural es fundamental para la creación de nuevas relaciones de dominación indígenas. En esa medida, el principal obstáculo a enfrentar esta vinculado con las actitudes y comportamientos de los K’haras (mestizos, clases medias, medias altas y empresariales) que reproducen los valores y códigos culturales de lo "boliviano" y lo "occidental", esto es las relaciones de dominación tradicionales.
 
En este "campo" de batalla los símbolos culturales son fundamentales, pues al estar vinculados a la reproducción del poder fortalecen o debilitan una determinada percepción de los agentes sobre la sociedad y el mundo y de como este se halla ordenado.
 
Se trata entonces de modificar el conjunto de los esquemas de percepción, de apreciación y de acción inculcados por el medio social a los "bolivianos". Para ello será necesario debilitar el capital cultural de la sociedad k’hara: modificar el valor del idioma español, relativizándolo frente a los idiomas indígenas, obligando su aprendizaje en las instituciones publicas, incorporándolo en los medios de comunicación alternativos, atravesando la nueva reforma educativa con sus contenidos (violencia simbólica).
 
EI debilitamiento del capital cultural de la sociedad k’hara, a su vez, pasa necesariamente por colocar en un plano de incertidumbre el valor del conocimiento de la sociedad occidental, expresado en el conocimiento científico de los profesionales y su importancia. De ahí que se tenga que mostrar que el conocimiento y el valor meritocratico tradicionales no son valorados en la nueva sociedad, o en su defecto son infravalorados.
 
Consiguientemente, según los nuevos códigos será mucho más meritorio ser dirigente sindical o social que tener títulos profesionales o de especialización. La sobrecualificacion en este nuevo escenario es doblemente negativa: uno porque no se reconoce el valor de ese proceso de formación y dos porque los niveles de retribución al trabajo intelectual son sumamente bajos (Se elimina de esa manera la diferencia entre el trabajo intelectual y manual).
 
Los mensajes al respecto son claros: si antes el mecanismo de reclutamiento en el sector publico era de carácter profesional y afín al área de desempeño, hoy en día las autoridades tienen que reflejar mas el signa étnico y social: un aymará en el cargo de Canciller y una trabajadora del hogar en la cartera de Justicia. Esta operación se orienta mostrar a la clase media fundamentalmente el lugar subalternizado e infravalorado que ocuparan en este nuevo orden, a partir de criterios de discriminación racial y social.
 
En esta misma línea de razonamiento, no son valorados los procesos de institucionalización en el Estado. Estos según, la nueva visión reflejan el conocimiento tradicional y la organización jerárquica de la burocracia, ocasionando desequilibrios técnicos Y salariales can los funcionarios públicos no institucionalizados.
 
La cooperación internacional es también identificada como la responsable de los mayores desequilibrios en el sector publico.
 
No solo por el hecho de reproducir los rasgos del personal institucionalizado, sino por profundizarlos, ya que los funcionarios de la cooperación internacional son mejor remunerados, desarrollan cierta expertise en sus áreas de competencia, influyendo de esa manera en las decisiones publicas.
 
A ello se suma el hecho de que se ha identificado a la cooperación internacional como la trinchera de las familias tradicionales que detentaron el poder económico y político. Es decir, el lugar donde los hijos y parientes de tales familias se posicionan, reproduciendo el poder tradicional de la sociedad k’hara y del mundo occidental.
 
La estrategia para subvertir este "campoli de influencia occidental es la de reducir los salarios de los funcionarios de la cooperación internacional que trabajan con el Estado y quitar su margen de influencia en las definiciones de política publica, desconociendo el conocimiento acumulado. En suma se trata de subalternizar a la cooperación internacional al nuevo Estado, despreciando el trabajo desarrollado desde esta esfera y negando su contribución al país.
 
Estas acciones, sin embargo, tienen también otra intencionalidad, mostrar las nuevas relaciones de dominación en el cuerpo de la clase media, inscribir en la mentalidad de los anteriores privilegiados del aparato publico el sello del desprecio y la discriminación, tal como la sufrieron los indígenas por falta de educación y capital social (relaciones sociales) .
 
Este proceso de derrumbe de lo que hasta hay se conoció como la sociedad k’hara tiene un objetivo de poder muy concreto: quitar el alma a la sociedad mestiza y blanca. Los mecanismos utilizados apuntan a desestructurar las bases materiales y subjetivas que lo sostienen, principalmente a aquellos referidos a la valoración de la clase media y de los profesionales.
 
Ser humillados, infravalorados, maltratados económicamente, quitarles sus referentes sociales y culturales, constituyen las piezas del engranaje del poder para quitarle el sentido de vida a la clase media, su sentido de existencia, haciéndolos manipulables y sin identidad. Desconocer la utilidad de sus servicios, conocimiento y experiencia es la mejor manera de matar su alma.
 
Escuela y poder
Estas operaciones, sin embargo, no tienen el alcance que puede proporcionar el ejercer la violencia simbólica indígena de una manera concentrada y condensada en el seno de los centros de enseñanza. Es en la escuela, por tanto, donde se librara la disputa por los usos sociales de la cultura, como capital e instrumento de dominación simbólica.
 
Para esta visión, la escuela no es un lugar donde se transmiten conocimientos de manera neutra, sino el ámbito donde se impone la cultura K’hara social mente legitima hasta el momento. Con la nueva reforma educativa se trata por tanto de subvertir la acción pedagógica, en tanta violencia  simbólica, que inculca los valores de la sociedad tradicional y occidental.
 
Ello se plasma en las propuestas de incluir el conocimiento de los 30 pueblos originarios, la inclusión del idioma nativo en la región donde se encuentre la escuela, el conocimiento de la espiritualidad andina en contra posición a la religión católica y otras de corte occidental y el proceso de alfabetización en el área rural.
 
Una forma de borrar las asimetrías entre el campo y la ciudad, a su vez, se traduce en la eliminación de la distinción entre el profesor rural y el urbano. Acción que busca revertir la noción de inferiorizacion de lo rural respecto de lo urbano, igualando de ese modo el valor entre campo y ciudad.
 
Tradicionalmente se ha visto a la educación como un mecanismo de ascenso social y lugar a partir del cual se tejen las relaciones interfamiliares de poder político y económico.
 
Con la eliminación de las diferencias entre las escuelas publicas y las privadas, a través del concepto de "escuela única", se busca no sólo anular el privilegio de una educación de mejor calidad para los que cuentan con recursos económicos, sino romper el andamiaje social y organizacional de reproducción del poder político y económico.
 
Andinizacion de la fe o epitafio de la religión católica
EI campo de la religión es, al igual que el de la escuela, uno de los sistemas mas complejos y de mayor dificultad para el proyecto indígena de disputa del poder simbólico. La iglesia católica, si bien es cierto, es el núcleo del proceso de colonización ejercido sobre la población indígena, se ha consolidado históricamente en la sociedad boliviana y es parte de los valores culturales de k’haras e indígenas.
 
La religión es vista como el símbolo máximo de la dominación occidental. Ejerce un poder que mas allá de lo terrenal se ejerce sobre el alma de los pueblos, de ahí que sea identificada como nociva y corrosiva para el nuevo proyecto de dominación total.
 
Su peligrosidad radica no solo en el hecho del peso específico que tiene en la opinión publica, pues cuenta con el porcentaje mas alto de credibilidad ciudadana, sino por el hecho de representar el símbolo de la organización jerárquica de la sociedad, principalmente la religión católica, en las
Relaciones entre el hombre y dios, sino también entre los hombres.
 
Es, asimismo, una de las entidades colectivas que trasciende las identidades étnicas, sociales, económicas, de género y generacionales, convirtiéndose de ese modo en el principal factor de desorganización del nuevo orden que busca una sociedad organizada en colectividades, comunas, diferenciadas social y étnicamente (corporativas).
 
Se trata entonces de una supra colectividad, basada en hombres individuales, que atraviesa alas otras colectividades, la cual no puede ser controlada políticamente desde un punta de vista étnico y, mas aun, niega la cosmovisión del los pueblos originarios.
 
De esta manera, al impulsar un proceso de desoccidentalizacion del Estado, se trata de romper can el mayor símbolo de la fe de occidente, el corazón de la cultura occidental: jerárquica, e individualista.
 
GUERRA POLITICA
Uso selectivo de la crueldad política
Bajo la lógica de subversión simbólica desde el Estado, se identifica el campo político del sistema de dominación k’hara como aquel que articula a la anterior elite política tradicional, el sistema de partidos, la Corte Nacional Electoral y los medios de comunicación.
 
La estrategia utilizada para invertir las relaciones de dominación en este campo se desarrollan a través del desmontaje de la democracia, la "criminalizacion de la oposición", la "judicializacion de la política" y la generación de una estructura alternativa para la emisión de información y  construcción de sentidos colectivos.
 
La principal tarea para invertir las relaciones de dominación en el campo político pasa por negar los códigos y valores de la democracia occidental. Esta se basa en la fragmentación del poder a través de la formula una persona un voto. Su núcleo es individual Y ese es el principal factor a neutralizarse por parte de la nueva relación de dominación. La democracia por tanto no debe ser individual, sino colectiva, no se legitima por el voto sino por la capacidad de movilización de los movimientos sociales (abolir lo individual para imponer lo colectivo).
 
Se llega de este modo a concebir un concepto de democracia instrumental, sometida al arbitrio del poder, el cual definirá el límite de lo legal y lo legitimo de acuerdo a la "interpretación" del sentimiento del pueblo. No hay reglas, ni valores para esta nueva democracia subordinada al poder, solo instrumentalidad y manipulación, será solo un medio para justificar el poder.
 
EI desmontaje pasa entonces por identificar a los enemigos del proyecto indígena emancipador y descolonizador: los líderes de la oposición política. Para ello, apela a ataques directos a autoridades Y ex autoridades, en unos casos con el objetivo  de afectar su credibilidad y presionar una renuncia y en los otros asociándolos a la cultura "patrimonial" y de corrupción del pasado.
 
En esa medida resultan emblemáticos los esfuerzos contra autoridades del Servicio Nacional de Caminos, Corte Nacional Electoral, Lloyd Aereo Boliviano, Fiscales de la Republica. La judicializacion de la política, asimismo, se vuelca contra los ex presidentes de la republica y Líderes de partido a los que se busca "esqueletos en los armarios", "trapos Sucios", para reabrir procesos judiciales concluidos o en su defecto abrir nuevas.
 
Continuara…
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